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Baterista. El pibe que llego por recomendación de su profe Jorge Araujo, de Divididos. Nació el 24 de marzo de 1976. Tremendo dia para nacer. Ese día murió su abuelo.
Paso su infancia en el barrio de Caballito .Allí hizo la primaria y la secundaria, que largo en tercer año, cuando ya no le importaba otra cosa mas que la batería. A sus viejos no les gusto nada su decisión, pero él estaba convencido. Había empezado a tocar a los 7 años, copadísimo con kiss. Interno a su padre para que le comprara esa vendita batería, hasta que la consiguió (era de juguete pero tenia partes de verdad) , y se puso a estudiar de verdad. Consiguió trabajos como músico de sesión y continua comprando discos con el solo objeto de investigar sacar yeites
hasta principios del 2000 cuando recibió un llamado de Araujo, Los piojos eran, para Seba, la banda que escuchaba su hermano menor. El chico iba a verlos a todos lados y siempre llevaba  una bandera. El día que Araujo dejo su mensaje en el contestador, Seba regresaba de una gira con el guitarrista Luis Salinas. Hablo con Micki, corto y se fue corriendo a buscar los discos de los piojos a la casa de su hermano. Escucho los 5 álbumes y tres días después estaba en la quinta de Paso del rey. Había un nuevo Piojo.
debuto en Obras; no, en realidad su debut-debut fue de visitante en Chile, Santiago, Sebastián abre grandes sus ojos celestes para tratar de explicar  que sintió aquel día: lo aplaudieron cuando asumió el papel de cantante durante el interludio de tambores , herencia de los tiempos de Buira que Los piojos no abandonaron.
Es de boca como Ciro y eso equilibra un poco las cosas frente al triunvirato gallina que integran Micki , Tavo y Piti. A veces se prende al fútbol, pero ante todo, el pibe el un profesional.”Tengo que cuidarme, yo trabajo con las piernas y no puedo andar arriesgando”. Ya es parte de la familia. “Soy un Piojo”, dice “un piojo mas”. Por lo menos así se lo hicieron sentir los pibes desde el primer día.

 
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